ARCO 2025
La Semana del Arte de Madrid tuvo lugar la semana del 5 al 9 de marzo. Durante estos días, la capital alberga numerosa ferias y propuestas artísticas de diferente naturaleza. Verlo todo es imposible, así que hay que optimizar el tiempo para disfrutar de aquello que queramos visitar.
En mi caso, este año visité ARCO y Art Madrid, pero de casualidad me invitaron a conocer un recorrido alternativo, el iLOFF Lavapiés, gestionado por algunas de las galería y espacios artísticos de la zona (pero esto lo dejamos para otra entrada).
En definitiva, desde el minuto uno me empapé (también literalmente) de arte.
Mi primera parada fue ARCO. Las galerías más importantes a nivel nacional e internacional presentaron sus apuestas entre los pabellones 7 y 9. Hacer un recorrido orgánico y organizado era casi misión imposible por la cantidad de personas que acogió. Aun así, pude descubrir galerías y artistas muy interesantes.
El Apartamento fue la galería que más me atrapó. Tiene sede en La Habana y Madrid y, por supuesto, su gran apuesta fueron artistas cubanos.
Prácticamente, todas las obras que presentaron en su espacio generaron en mi la necesidad de parada para una observación exhausta.
Fue la obra de José Bedia la que captó mi atención de primeras. Por un lado la escultura “Jíbaro en fuga”, un gran bronce circular en cuyo centro se ubicaba una pequeña canoa, conducida por una figura que porta únicamente un mascaron animal y que podría recordarnos a un can. Esta persona parece remar con fuerza siguiendo una trayectoria muy clara, huyendo de algo. Así el título de la obra nos indica.
Es interesante hablar del término jíbaro, ya que en territorio cubano se refiere a “salvaje” a “lo animal”, pero también se usa como denominación de algunas poblaciones en la parte oriental y central de la isla.
Frente a “Jíbaro en fuga”, también de Bedia, una obra sobre papel amate de grandes dimensiones: “Wayom Lemond”. Wayom Lemond significa en criollo “El reino de este mundo”, haciendo referencia a la novela del escritor franco-cubano Alejo Carpentier y que aborda el inicio de la historia de la Independencia de Haití.
En esta obra José Bedia nos cuenta a través de una narrativa visual la historia de Mackandal, un esclavo que inició la rebelión contra los colonos franceses.
Ningún elemento es casual. Por un lado la presencia de animales que aluden a a la capacidad que Mackandal poseía para transformase en animales y poder huir del enemigo (la cabra, la rana, el perro). Siguiendo con el protagonista de la historia, éste cuenta con un solo brazo con el que sostiene un machete, pero le falta el otro porque lo perdió en un ingenio de azúcar donde estaba forzado a trabajar.
También hay elementos que aluden a las tres prácticas tradicionales de esta tierra: Rada Voodoo, Petwo y Société Secret Bissango.
Así pues, lo que José Bedia nos presenta con sus obras es la historia de su tierra refiriendo directamente a los pueblos originarios.
Otras artista destacable es Rocío García y su espacio propio, en el que acogía una reinterpretación de la historia de Judith y Holofernes.
Esta historia se presentaba a través de una exposición con título “Judith y el poder” bajo la curaduría de Corina Matamoros.
En paredes azules se ubicaban las obras de la muestra logrando atrapar en la narrativa a todxs los transeúntes que adentraban en el espacio. Con todo este planteamiento, la artista nos presenta en sus obra la figura de Judith desde diferentes perspectivas: seductora, victoriosa, vengativa, justiciera, … Todo ello a través de composiciones donde sensuales y fuertes figuras femeninas son las protagonistas y el color destaca de forma vibrante.
Beauty Salon (2024)
Rocío García
Óleo sobre lienzo
180 x 220 cm
Por otro lado, fue impactante ver la destreza compositiva y capacidad técnica en las obras de Arianma Contino y Diana Fonseca. Por un lado, Arianma con su obra “Atrapando la brisa, bosque de coníferas” demuestra una gran dominio en la técnica de calado sobre papel. Por otro lado, Diana Fonseca, destaca en cuanto a la composición minuciosa de un díptico construido base de cerillas.
Ambas artistas han logrado crear piezas que gozan de una gran belleza estética a través de un trabajo rigurosos, cuidado y preciso.
La galería senegalesa Selebe Yoon se ubicaba en un lugar recóndito y pequeño, pero la belleza y simpleza de la instalación de Melinda Fourn llamó mi atención. En una pared blanca dispusieron esta instalación cuya curiosidad era que estaba compuesta por elementos reciclados de diversa índole: bolsas de infusión usadas, plásticos, filtros de café,…
La instalación estaba compuesta en secciones donde diferentes materiales reciclados daban cuerpo a la totalidad de la obra. Algunos de estos materiales estaban intervenidos de alguna forma, con apliques decorativos o costuras, por ejemplo.
Una obra sencilla a primera vista pero que alberga mensajes potentes como la crítica al consumismo y cómo este afecta a los países africanos; cómo extraer belleza de lo cotidiano; cómo desenvolverte creativamente con recursos mínimos; dónde van a parar nuestros residuos.
Por último, la Galería Remota de Salta, Argentina. En su propuesta el textil fue el protagonista. Desde collages abstracto-geométricos realizados con lana y tapitas de botellines de Guido Yannitto, hasta preciosos tapices realizados con la técnica del telar criollo y con temática ancestral de Carlos Luis “Pajita” García Bes.













.png)

.png)

Comentarios
Publicar un comentario